5 técnicas para inventar productos del futuro que no existen

Inventar productos del futuro que no existen es una gran obsesión para la mayoría de inventores y emprendedores. Para nadie es un secreto la importancia que tiene marcar la diferencia, por ello, hemos determinado las técnicas más comunes para inventar productos  que aún no existen en el mercado

Técnicas para inventar productos del futuro que no existen

 

Identificar problemas no resueltos:

Los entornos laborales y nuestras tareas del día a día, son una fuente de inspiración clave para determinar problemas no resueltos. Habitualmente, los inventores se enfrentan a procedimientos y prácticas diarias, que les motivan a crear productos no existentes en el mercado, que mejoran sustancialmente la ergonomía, eficiencia, tiempo y recursos que emplean para diferentes actividades cotidianas.

Identificar problemas resueltos por exceso:

La sobre ingeniería es un mal que padecen muchos inventores y empresas de innovación.  Con el término sobre ingeniería, nos referimos a soluciones novedosas que pretenden marcar la diferencia agregando muchas funciones en un mismo producto. En muchas ocasiones, la obsesión de agregar más opciones, hace que se pierda la pista del problema principal que se pretende resolver en el mercado. Este error tan frecuente abre la oportunidad de innovar, simplificando productos existentes para crear productos del futuro mucho más simples y equilibrados en la relación coste y beneficio. 

Transformaciones demográficas:

El mercado y las sociedades no son estáticas, se transforman con fenómenos como la inmigración o la democratización de determinadas costumbres populares. Precisamente, estos cambios en las prácticas sociales, representan una gran oportunidad para crear productos que no existen y son de gran utilidad para mejorar el desarrollo de estas nuevas prácticas sociales. Es fundamental estar muy al tanto de nuevos comportamientos o transformaciones en la sociedad para crear productos que no existen y podrían encajar como un guante en las nuevas necesidades.

Aparición de nuevas tecnologías:

Estudiar el desarrollo de nuevas tecnologías que aparecen en el mercado o en los registros de patentes, son el detonante perfecto, o la inspiración,  para crear productos útiles que no existen en el mercado. La innovación en materia de desarrollo de producto, es una ciencia acumulativa, que se basa en elementos preexistentes que dan cabida a nuevos productos inexistentes.  De hecho, aunque valoremos la exclusividad que otorgan las patentes sobre nuestros inventos, la importancia que tienen las patentes para la sociedad, es precisamente el desarrollo de la ciencia y la creación de nuevos productos útiles que se basen en avances ya registrados y documentados. 

Las reseñas como fuente de inspiración:

Para crear productos del futuro que no existen y que pueden tener éxito en el mercado, no es necesario que hablemos de innovación radical. No tenemos porqué pensar en un descubrimiento que a nadie le ha pasado por la mente. Son muchos los productos innovadores y novedosos que llegan a tener éxito en el mercado porque resuelven, de forma innovadora, los problemas persistentes que presentan productos ya existentes en el mercado. Plataformas como Amazon, Walmart, Aliexpress y otros marketplace de venta de productos innovadores, son una fuente de información muy rica para conocer los problemas que presentan los productos más vendidos e innovar para corregir estos problemas.

 

Ejemplos de productos que no existían y han triunfado en el mercado.

Ahora que ya conoces las 5 técnicas más comunes para crear productos del futuro que no existen en el mercado y estoy seguro te vienen a la mente muchas ideas novedosas, comparto contigo algunos ejemplos de productos que no existían y con estas técnicas, han conseguido ver la luz. 

Técnica 1 para inventar productos del futuro que no existen: Identificar problemas no resueltos

¿Cómo se creó el Ipod?

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Ipod. Aprende a crear inventos que no existen

Si profundizamos en el Ipod como producto, lo cierto es que tiene precedentes fácilmente identificables. La necesidad real era compatibilizar actividades y desplazamientos cotidianos mientras se escuchaba música. En este sentido, a finales del siglo XX, Guglielmo Marconi probó la primera transmisión de radio portátil, de forma que sobre 1900, comenzaron a democratizarse los radios de esta modalidad. Los usuarios podían desplazarse con su artilugio, más o menos pesado, más o menos voluminoso, más o menos optimizado a nivel de autonomía. Pero, ¿ acaso no se cubría esta necesidad?

La compañía Sony, al valorar el comportamiento del mercado con los artilugios portátiles, no se conformó con mejorar su autonomía y calidad en la escucha. Descubrieron que los usuarios, además de escuchar la música o el contenido, allí donde fueran, deseaban enormemente elegir que escuchar en cada momento. Para atender este detalle evolutivo en la necesidad, desarrollaron y fueron líderes en el mercado con sus Walkman y Discman, inventos que vieron la luz en 1989 y 1974 respectivamente, a partir de la aparición de los casetes y posteriormente los CDs, capaces de almacenar el contenido que posteriormente sería gestionado a través de los aparatos que Sony democratizó en el mercado. 

La comprensión del comportamiento de los usuarios a lo largo de los años, era un ingrediente clave para. La necesidad existía y  estaba cubierta, pero no de forma eficiente. Los usuarios tenían que cargar con varios CDs para poder escuchar en cada momento lo que realmente les apetecía. Aprovechando la aparición del formato comprimido mp3 y la proliferación del internet, Apple desarrolló el Ipod. Una auténtica revolución. Un producto que daba libertad a los usuarios para escuchar allí donde estuviesen , ya no las 20 canciones de un CD, sino muchísimas horas, con un artilugio que cabía en un bolsillo de camisa y tan ligero que apenas provocaba deformaciones en el tejido. 

Entonces. ¿Crees que realmente Apple creó la necesidad para vender sus Ipods?

También confieso que en la última ocasión que lancé este anzuelo descubierto, un alumno con clarísimos dotes de emprendedor, aseguró: 

“No fue Jobs con el Ipod, pero quien niega que Marconi creó la necesidad”

Antes de la transmisión a radios portátiles, antes de la existencia de las baterías, incluso de las radios convencionales, los seres humanos ya tenían la necesidad de expresarse, comunicarse y ser escuchados. El desarrollo tecnológico que rodea esta gran necesidad, ha permitido que hoy tengamos la oportunidad de elegir la información que consumimos y el formato en que lo hacemos. 

¡No!. Rotundamente no. Marconi no creó la necesidad, como tampoco tiene sentido empeñarse en una idea que requiere tengamos que crear una nueva necesidad en el mercado. Ante este tipo de reflexiones, lamentablemente muy frecuentes, lo más común es encontrarnos ideas sobre productos que no resuelven ningún problema y por ello, están condenados al fracaso. 

Técnica 2 para inventar productos del futuro que no existen: Identificar problemas resueltos por exceso.

¿Cómo se inventó el Remarkable?

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Remarkable. Simplificación de un invento que llega al éxito

Sería un error pensar que en todos los casos, cuando desarrollamos productos que pretenden simplificar una solución que resuelve por exceso un problema, renunciamos a parte del precio que los usuarios están dispuestos a pagar por la solución. Aunque en muchos casos la simplificación se consigue a través de un proceso que consiste en “descafeinar” el producto, lo cierto es que algunos emprendedores han conseguido mantener, incluso maximizar el rendimiento económico llevando al mercado sus soluciones simplificadas. El Remarkable es un ejemplo clarísimo de este tipo de escenarios.

No son pocos los usuarios que damos especial importancia a las notas que tomamos en reuniones, su almacenamiento se puede convertir en un auténtico caos. A la hora de estudiar o repasar un libro, disfrutamos el poder realizar marcas, crear nuestros propios esquemas sobre-escribiendo los textos y enlazando conceptos con líneas. Son técnicas que nos ayudan a captar y recordar mejor la información. Los grandes fabricantes de dispositivos móviles, han estudiado y atendido esta gran necesidad con lo que todos conocemos como tablet y aerógrafos. Esos lápices inteligentes con los que podemos realizar nuestras propias marcas a través de una pantalla de un dispositivo, que además, es útil para enviar correos electrónicos, ver vídeos y navegar por internet. 

Hace pocos años fuimos testigos en el mercado del lanzamiento de la primera versión del Remarkable, un dispositivo que se basa en lo que hoy conocemos como papel electrónico. Sus fundadores han despejado las múltiples posibilidades que ofrece una tablet y se han centrado en conseguir con su dispositivo la misma sensación que tiene un usuario cuando escribe con un bolígrafo sobre un papel. 

Lo han conseguido de una forma tan excelente, que a pesar de las limitaciones de conectividad de sus dispositivos, de renunciar a las prestaciones de conectividad e interfaz de funcionamiento, de rechazar las posibilidades de navegación en la red, han podido mantenerse en el mercado con su blog de notas electrónicas a precios muy similares, incluso superiores a los dispositivos electrónicos móviles de alta gama que pretendían atender tal necesidad.

Por tanto, inventores, nuestra conclusión de ejemplos como el Remarkable, reafirma que la innovación más rentable en el mercado no es una suma de funciones sin sentido para impresionar al usuario y abrumar con tantísima tecnología. Todo lo contrario. La clave del éxito para inventar productos del futuro que no existen es comprender la esencia de la necesidad y ser realmente disruptivo en la forma en que se da respuesta a esta necesidad concreta. 

Técnica 3 para inventar productos del futuro que no existen: Transformaciones demográficas.

¿Cómo nacen los cinturones para ancianos?

No solo los cambios demográficos provocados por la emigración, pueden hacernos ver nuevas oportunidades de productos del futuro que no existen en el mercado. Basta con evidenciar los datos relacionados con la estructura de la sociedad para arribar a conclusiones que pueden desembocar en inventar productos del futuro que no existen.

El análisis del envejecimiento de la población española y los datos tan abrumadores que sustentan las hipótesis de los datos de edad media de la población española para los próximos años, representa una fuente de inspiración muy común entre los inventores que hemos atendido durante los primeros años de actividad de nuestro laboratorio. 

Hemos participado en la creación de cinturones electromecánicos que pretenden desplegar una especie de almohada para evitar fracturas de cadera en los mayores cuando sufren accidentes comunes.

La creciente ola de dependencia de los mayores, suscitada por el propio envejecimiento de la sociedad, ha sido a la vez la piedra angular para algunos inventores que han decidido innovar en soluciones de vigilancia a distancia no invasiva. Permitiendo que los mayores puedan realizar su vida cotidiana, sin sentir que se invade su privacidad a la vez que se mantiene al tanto a  sus seres queridos sobre la ejecución de sus actividades cotidianas, preparando estos dispositivos para generar alertas cuando se altera la rutina de los mayores. 

Crecer como analistas de la demografía de una sociedad y nuestro crecimiento como ciudadanos del mundo, nos abre muchas puertas a la visión sobre el desarrollo de nuevos productos que no existen, para responder a las crecientes oportunidades de negocio que surgen a partir de conclusiones evidentes que se hacen imperceptibles para quienes no están pendientes de estudiar tales detalles. 

Técnica 4 para inventar productos del futuro que no existen: Aparición de nuevas tecnologías

¿Cómo se crearon los drones?

A finales del siglo XIX, concretamente en el año 1916, se comenzó a hablar de las aeronaves no tripuladas (drones) “Aerial Target”. Se trataba de una solución militar que, a pesar de las dificultades para gestionarlas en vuelo, era útil para entrenar a los pilotos de los aviones caza en prácticas de disparos durante el vuelo.  

A pesar del gran avance conseguido en los “Aerial Target”, los primeros drones que se conocieron en el mercado, no fue hasta la década de los 90´ que se pudo avanzar realmente en este tipo de dispositivos. La dimensión y peso de los componentes electrónicos limitaban la capacidad de vuelo, además, sin existir una tecnología de GPS democratizada, hacía imposible una gestión tan eficiente como la que conocemos hoy en este tipo de aeronaves.  Parece que fue hace muchísimos años, pero no fue hasta la década del 70`que comenzó a democratizarse en el mundo militar la tecnología GPS y hasta la década del 90`que realmente ha podido utilizarse para soluciones en otras industrias, ajenas al entorno militar. Precisamente, esta democratización del uso del GPS y el altísimo nivel de precisión que se ha conseguido en la actualidad, ha sido el principal detonante para que podamos disfrutar hoy de auténticos espectáculos protagonizados por las aeronaves no tripuladas (drones

Técnica 5 para inventar productos del futuro que no existen: Las reseñas como fuente de inspiración.

¿Cómo se inventó …? 

¡Sí! Tenemos muchos ejemplos de inventos que no existen de nuestro día a día como laboratorio de inventos que podríamos citar como ejemplos de productos del futuro que no existen. Por la importancia que le damos a esta técnica para crear productos útiles que aún no están en el mercado, consideramos que será útil un post que explique, paso a paso, cómo innovar en un producto, a partir de ejemplos de productos exitosos en Amazon. Si coincides conmigo en esta afirmación, debes estar muy pendiente a nuestro próximo post de información  para inventores 🙂

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Erick Remedios